Que curioso. Llevo bastantes días sin escribir nada y en realidad ¡es que no me ha pasado nada!. Me levanto, ducha, desayuno, tele-sofá; comida, siesta, tele-sofá, cena, sofá (de la tele paso) y a dormir.
Lo creáis o no , me apetece volver a trabajar; pero es que esto de no hacer nada y cobrar lo mismo me tiene comidas las ganas de doblar el espinazo. Hay veces en que me tumbo en el sofá (e incluso hay ocasiones en las que se me puede ver erguido en el mismo) y pienso en como sería mi vida si yo fuera un multimillonario de esos que tienen tanto dinero que no saben el que tienen. Seguramente estaría como ahora, tumbado en el sofá. Pues bien, no se si el dinero da la felicidad (probalemente ayude bastante) pero de lo que estoy seguro es que el tener un sofá cómodo y grande (con el hueco de tus riñones en un cojín como si fuera un molde del museo de cera); y una televisión cuca enfrente es de las situaciones que más feliz pueden hacer un hombre.
Un hombre en su sofá viendo un buen partido de fútbol o una película intrigante puede llegar a ser tan feliz que se olvide incluso hasta de la existencia del sinvergüenza de su vástago o de la derrochadora de su hija. (De la mujer de uno nunca se puede olvidar, pues ya sea por bueno o por malo siempre las tenemos presentes) [En mi caso por buena, santa mujer lo que tiene que aguantar].
Pero, ¿y que me decís de la cerveza fresquita en verano?otro placer sin duda alguna ; y mucho más si le añades el sofá , la televisión y como no: el aparato de aire acondicionado extratégicamente colocado para que te de el aire fresquito en los pies mientras chorrean tus sobaqueras sin consuelo.
¡Que más se puede pedir! ¿Dinero? ¿Salud?. pues si, ambas cosas. Sobre todo salud. Demasiada gente hay que tiene mano para trabajar pero su estado no se lo permite. (Hay otros que simplemente son perros por naturaleza, pero yo no me incluyo en ellos, pues yo estoy de baja).
Y hoy sigue haciendo buen tiempo por aquí , creo que como sorpresa voy a llevar a mi esposa y a los "gremlins"* a cenar al Bar de "La encina" de Manluc (Nombre ficticio , como siempre); es un bonito lugar. Lo llevan dos jóvenes vecinos del pueblo y además agradables.
Como agradables son las gracias que me da mi mujer cuando la llevo a cenar fuera. En fin. Hoy toca. Toca cenar fuera, claro está.
Sean ustedes como alegres ovejas, un saludo
Lo creáis o no , me apetece volver a trabajar; pero es que esto de no hacer nada y cobrar lo mismo me tiene comidas las ganas de doblar el espinazo. Hay veces en que me tumbo en el sofá (e incluso hay ocasiones en las que se me puede ver erguido en el mismo) y pienso en como sería mi vida si yo fuera un multimillonario de esos que tienen tanto dinero que no saben el que tienen. Seguramente estaría como ahora, tumbado en el sofá. Pues bien, no se si el dinero da la felicidad (probalemente ayude bastante) pero de lo que estoy seguro es que el tener un sofá cómodo y grande (con el hueco de tus riñones en un cojín como si fuera un molde del museo de cera); y una televisión cuca enfrente es de las situaciones que más feliz pueden hacer un hombre.
Un hombre en su sofá viendo un buen partido de fútbol o una película intrigante puede llegar a ser tan feliz que se olvide incluso hasta de la existencia del sinvergüenza de su vástago o de la derrochadora de su hija. (De la mujer de uno nunca se puede olvidar, pues ya sea por bueno o por malo siempre las tenemos presentes) [En mi caso por buena, santa mujer lo que tiene que aguantar].
Pero, ¿y que me decís de la cerveza fresquita en verano?otro placer sin duda alguna ; y mucho más si le añades el sofá , la televisión y como no: el aparato de aire acondicionado extratégicamente colocado para que te de el aire fresquito en los pies mientras chorrean tus sobaqueras sin consuelo.
¡Que más se puede pedir! ¿Dinero? ¿Salud?. pues si, ambas cosas. Sobre todo salud. Demasiada gente hay que tiene mano para trabajar pero su estado no se lo permite. (Hay otros que simplemente son perros por naturaleza, pero yo no me incluyo en ellos, pues yo estoy de baja).
Y hoy sigue haciendo buen tiempo por aquí , creo que como sorpresa voy a llevar a mi esposa y a los "gremlins"* a cenar al Bar de "La encina" de Manluc (Nombre ficticio , como siempre); es un bonito lugar. Lo llevan dos jóvenes vecinos del pueblo y además agradables.
Como agradables son las gracias que me da mi mujer cuando la llevo a cenar fuera. En fin. Hoy toca. Toca cenar fuera, claro está.
Sean ustedes como alegres ovejas, un saludo
Anibal.
*Gremlins: En resumen, mis hijos. Son malhumorados, comen a deshoras devorando lo que les apetece de la nevera y parece que odian el agua. Bonita adolescencia.
Mucho rollo para acabar como siempre, piendole a tu santa mujer lo de siempre... Si es que lo hombres somos... hombres
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